Sorprende el mimo con el que se trata un coche, también al elegir el aceite para el motor de calidad
Muchas personas llegan a sentir auténtica pasión por sus coches, a los que tratan con un mimo a veces desproporcionado, pero en paralelo a esta circunstancia, sorprende el desconocimiento que tienen de algunos asuntos que son básicos.
Lo lógico sería que a la hora de programar el cambio de aceite del motor se tuviera muy en cuenta qué tipo puede convenir más al vehículo, porque no es lo mismo uno mineral que otro sintético. En caso de duda, la solución es bien sencilla, basta con pedir consejo a un profesional, bien sea al mecánico del taller o a la persona que atiende en la tienda de recambios.
Es determinante la viscosidad del lubricante y si el coche es diésel o de gasolina
Otro detalle que no todo el mundo considera al elegir el aceite para el motor es si el vehículo es diésel o funciona con gasolina. Hay que tener mucho cuidado con este detalle, porque una mala elección podría generar averías.
Además de los consejos del fabricante, también conviene que reparemos sobre la viscosidad del aceite del motor, porque esta constituye el baremo para conocer el grado de resistencia a los cambios de temperatura que presentan las moléculas del fluido. Cuando se habla de viscosidad se está haciendo referencia a la fluidez del aceite del motor y lo aconsejable es utilizar un lubricante que resulte fluido desde el primer momento, cuando el motor está frío, pero que no se consuma con rapidez cuando el motor vaya adquiriendo temperatura.