Medidas preventivas
Para evitar los movimientos y posturas forzadas en el trabajo del día a día en el taller, podemos tomar una serie de medidas para prevenir posibles lesiones.
Aunque suene un poco extraño, sería deseable realizar ejercicios de calentamiento antes de empezar a trabajar, lo que situaría al sistema músculo esquelético en disposición de realizar las tareas con menor riesgo de sufrir una lesión.
Algo muy aconsejable sería también pedir ayuda a varios compañeros para manipular objetos pesados.
De igual manera, habría que intentar trabajar el menor tiempo posible arrodillado y si esto fuera inevitable, podrían usarse alfombras acolchadas y apoyos como taburetes regulables en altura, bancos de trabajo o incluso elevadores.
Otra recomendación consistiría en trabajar, situando el tronco lo más recto posible en todo momento y si la operación requiere algún tipo de torsión, hacer pequeños descansos.
Sería asimismo conveniente evitar la elevación de los brazos por encima de los hombros, ya que esto implica también la extensión del cuello. La solución estaría en colocar un banco para subirse y poder así trabajar con comodidad.
Evitar depositar los objetos en el suelo y utilizar equipos mecánicos que reduzcan la manipulación manual de cargas como carretillas, grúas, carros para neumáticos y otros materiales; también servirá para mejorar la postura en el trabajo.
Por lo tanto, como conclusión podemos utilizar la conocida frase "trabaja, pero seguro", teniendo en cuenta, eso sí, que es el empresario quien está obligado a proporcionar al trabajador todas estas recomendaciones para intentar evitar lesiones en su taller.