Interior y exterior a todo color
Para la carrocería no sólo están disponibles los colores clásicos que se pueden ver en todos los coches: Porsche cuenta con una gama especial de matices. Lo mismo ocurre con el interior: dependiendo del modelo hay multitud de tonos para el salpicadero y el cuadro de mandos, que van desde el cuero marrón oscuro, negro o blanco hasta las combinaciones entre sí (marrón oscuro y beige; negro con beige o con marrón oscuro; blanco y negro…). Para determinados modelos (los todoterrenos Macan y Cayenne) también hay disponible un interior de madera. Puro lujo.
Con los asientos ocurre igual. Con Porsche, los tapizados con horribles estampados de cuadritos o rayas quedan muy lejanos. Fiel a su estilo, los asientos de la gama de la firma de deportivos alemana no olvidan el estilo y el lujo. Todos ellos son de cuero y puedes pedirlos del mismo color o bicolores (negro y rojo; blanco y negro…) e incluso tienen función de masaje. ¡Hasta puedes cambiar el tono de los cinturones a tu gusto! Una verdadera pasada…
Tecnología llevada al extremo
Tras escoger la carrocería, el motor, las llantas y la tapicería, toca configurar el interior con los equipamientos tecnológicos. En este sentido, una de sus grandes novedades es el nuevo sistema Porsche Communication Management (PCM), su navegador con pantalla táctil y Bluetooth que permite conectar el teléfono móvil mediante una interfaz USB, y que además cuenta con reproductor de DVD, disco duro interno (Jukebox) y dos lectores de tarjeta SD. También cuenta con sistemas de sonido ultrapotentes y algunos modelos hasta integran una brújula en el salpicadero.
Todos estos detalles y extras cuestan dinero y pueden llegar a ascender a la friolera de 30.000€. Sólo el precio de salida del Porsche 911 Turbo S Cabriolet supera los 250.000€. En cambio, un todoterreno pequeño como el Macan, en su versión básica cuesta sobre 65.000€, mientras que la versión Turbo de este modelo ronda los 100.000€.