Lo que se pretende es recrudecer las pruebas pertinentes a las emisiones del tubo de escape y mejorarlas para que se adapten a las nuevas homologaciones Euro 5 y Euro 6. Esto permitirá detectar de una forma más rápida y sencilla los fallos e incluso la manipulación de los sistemas anticontaminación que utilizan los autos homologados, es decir, una detección más temprana de fallos contaminantes.
La manipulación de dichos sistemas está prohibida. No obstante, no son pocos los coches y hasta talleres que continúan manipulando los sistemas de neutralización de óxido de nitrógeno (NOx, un gas que daña directamente la salud de las personas) o los filtros FAP para mejorar el rendimiento del vehículo y hacerlo más potente, además de evitar posibles averías. Así pues, la mejora de estas pruebas también servirá para detectar fraudes como el del caso Dieselgate de Volkswagen.
Actualizar las pruebas a las nuevas tecnologías
También están estudiando la inclusión de una prueba específica sobre la centralita del vehículo. Con ella se pretende hacer hincapié en los sistemas de seguridad del coche, accediendo a la centralita para detectar fallos en el funcionamiento de airbags o los pretensores de los cinturones, tan importantes para la seguridad vial.
Esta prueba tiene un pequeño inconveniente: y es que los fabricantes deben permitir el acceso a la centralita y compartir información sobre dichos sistemas. Dependiendo del modelo, algunas marcas pueden prestarla sin problemas, pero otros… quizá quieran cobrar por ello, por lo que el precio de la ITV podría encarecerse.
La incorporación de nuevas tecnologías en los actuales vehículos obliga a que los inspectores tengan que adaptarse creando pruebas mucho más específicas que las existentes. No es de extrañar que en los próximos años se creen nuevas pruebas de aplicación a la tecnología.
Se espera que comience a aplicarse en 2.018
Se espera que las pruebas de las nuevas medidas estén finalizadas antes de este mes para hacer entrega del manual con los límites máximos permitidos de NOx (además del protocolo para las nuevas mediciones) a finales de año.
Aún no se ha confirmado una fecha de implantación de estas nuevas medidas en las estaciones de Inspección Técnica de Vehículos aunque se espera que sea para 2.018 tras redactar las correspondientes modificaciones del manual del procedimiento de inspección y anunciarlas vía Real Decreto.