La gama de vehículos del Mercedes Clase E (berlina, Coupé, Cabrio, Estate y All-Terrain) cuentan, bien sea de serie o de forma opcional, con una serie de características que hacen que la conducción autónoma se encuentre cada vez más cerca. Estas son algunas de las más prácticas y destacables:
Piloto automático
Se trata de un paquete opcional, el DRIVE PILOT, que permite que el conductor pueda desentenderse de algunas tareas habituales en la conducción: control de la velocidad, distancia de seguridad (aceleración y frenada), velocidad que se adapta a la señalización, mantenimiento de carril hasta los 210 km/h…
Para ello hay varios elementos en el vehículo para monitorizar la información: una cámara estereoscópica (doble óptica) tras el parabrisas y sensores bajo el paragolpes trasero y la parrilla del radiador.
Eso sí: no todo el trayecto lo hará el coche, puesto que sólo es posible retirar las manos del volante durante 30 segundos. Pasado ese tiempo, el auto reclamará de nuevo la acción del conductor.
Lo más interesante de este sistema es la prevención de accidentes debido al desvanecimiento del conductor (bien sea por somnolencia o por alguna causa médica): en caso de que el conductor no tome el control del volante tras los 30 segundos de conducción autónoma, es el propio coche el que decelera progresivamente hasta su total detención, encendiendo las luces de emergencia para avisar a los demás conductores.
Evitar las colisiones
El Mercedes Clase E incorpora de serie un servofreno de emergencia activo, capaz de evitar las colisiones por alcance. Un radar supervisa constantemente la zona anterior al vehículo para que sea el propio sistema el que tome decisiones de asistencia al conductor: advertencias con señales acústicas, incremento de la frenada o incluso una completa detención de forma autónoma si hay riesgo de impacto inminente.
Esquiva de peatones
El Clase E combina una cámara estereoscópica y un radar para reconocer personas u objetos en la calzada y evitarlos. Así, si el conductor realiza un giro brusco del volante (en lugar de una frenada de emergencia), el sistema del vehículo calcula y aplica movimientos adicionales para facilitar la corrección de la deriva del vehículo.
Aparcamiento remoto
Esta funcionalidad ya está bastante extendida en vehículos de otras marcas pero en Mercedes incorporan una novedad. Y es que el Clase E permite realizar esta maniobra desde el exterior a través de una aplicación para el Smartphone: desde una distancia de tres metros y mediante conexión Bluetooth, el usuario arranca y mueve el coche manejando únicamente la pantalla de su móvil.
Cambio de carril
Otra de las funciones que ofrecen los vehículos de esta gama es la del cambio automático de carril en autovía. Accionando durante más de dos segundos el mando del intermitente, los radares y cámaras que incorpora el coche comprueban que la maniobra es posible y es él mismo el que acciona la dirección para realizarla. El conductor únicamente debe permanecer atento a la circulación para poder finalizar el proceso con sólo mover el volante en sentido contrario.