Es importante señalar que la manipulación no autorizada de un cuentakilómetros está penada por ley. De hecho, puede conllevar sentencias de hasta seis años de cárcel, al estar tipificada como fraude.
¿Cómo se puede saber si un cuentakilómetros ha sido manipulado?
A pesar de que no es algo fácil en ocasiones, sí hay algunas pautas que se pueden seguir para comprobar si ha habido alguna manipulación.
1. Desde el asiento del conductor podemos ver el grado de desgaste de distintos elementos del vehículo. Por ejemplo, los botones del panel o del tambor de la llave del volante. Esto hará intuir si los kilómetros que el comprador afirma que tiene el coche se corresponde con los indicadores de uso.
2. El maletero también es otro indicador. Basta con mirar el desgaste de la alfombrilla y el estado de las paredes del maletero.
3. El libro de mantenimiento se antoja algo muy importante, ya que especifica (valga la redundancia) el nivel de mantenimiento del coche. Para empezar, debe estar correctamente sellado. Puede ser un indicador de posible fraude un libro que tenga sellos con la misma intensidad en la tinta del sello o que parezca que se ha completado a bolígrafo.
4. También es posible comprobar este hecho atendiendo a la mecánica pura. En este punto, tanto los elementos mecánicos como las partes que se mueven de la dirección, los amortiguadores o los frenos también son indicadores. El que estén más gastados de lo que sería normal en un coche con una determinada cantidad de kilómetros puede ser un indicio de fraude.
A la hora de determinar si un cuentakilómetros ha sido trucado es importante tener una visión mecánica . Eso sí, también es necesario que tengamos un poco de intuición y que sigamos las pautas anteriormente mencionadas. Así evitaremos problemas futuros derivados de una mala compra.