¿Qué puedes hacer?
El alcohol es, en general, una sustancia nociva para la salud que es bien recibida en reuniones sociales, por lo que no resulta raro que las personas la beban para ?sentirse en ambiente?. El intestino delgado es el responsable de llevar el alcohol al torrente sanguíneo, en donde con rapidez llegará al cerebro, provocando los conocidos mareos y vómitos. Se estima que nadie que esté al volante debe tener más de 0.4 grados en la sangre, lo que en términos reales es no más que un vaso de cerveza o una copa de vino. Sacarlo de tu cuerpo es lo más difícil, pues los expertos aseguran que un hígado completamente sano puede eliminar solamente diez mililitros de alcohol por hora.
Ante la gran posibilidad de sufrir un accidente o de ser infraccionado por una autoridad, la adquisición de un alcoholímetro personal no es una idea descabellada. Éste es un pequeño aparato que puede medir la alcoholemia o cantidad de grados de alcohol en la sangre y evitarse así un gran susto, cuando menos.
De este modo, al tratarse de un aparato que tiene relación directa con la salud de un ciudadano, es fácil encontrarlo a la venta libre en diversas farmacias, a precios regularmente accesibles.
¿Qué debe tener un buen alcoholímetro?
En primer lugar, te sugerimos que pueda medir tanto fuerza como tiempo de exhalación. Los alcoholímetros más antiguos se basan sólo en el segundo factor, lo que permite a veces engañarlos, ya que muchas personas pueden exhalar durante más de cuatro segundos.
En segundo lugar, es preferible uno que tenga su propia boquilla, con la finalidad de no mezclar aliento con aire exterior.
En tercer lugar, se aconseja tener un alcoholímetro que pueda ser calibrado, tal como a veces lo necesita un reloj o cualquier aparato con software.
En cuarto y último lugar, es necesario que el aparato tenga una pantalla digital para su fácil y rápida lectura.
Recuerda. Por más adrenalina que te causen los coches, autos y el motor, primero está tu salud. Reflexiona antes de manejar.