Consejo 2: en caso de lluvia, nieve o niebla, la visibilidad se reduce, por lo que recuerda que tienes que disminuir la velocidad. En estos casos, las luces antiniebla son buenas aliadas. También es muy aconsejable conducir manteniendo un punto de referencia en todo momento. Por ejemplo, si la carretera tiene rayas pintadas, te puedes fijar en la de la derecha o, si no, en el borde derecho de la vía; nunca deberías fijarte en centro, porque el coche que venga en dirección contraria puede hacer lo mismo y entonces la colisión sería inevitable.Además, con el suelo mojado o con hielo, el coche tendrá menos adherencia, por lo que es muy aconsejable aumentar la distancia de seguridad para evitar accidentes. Por otro lado, recuerda redirigir el aire acondicionado hacia la luna si se empaña el parabrisas delantero y activar la luneta térmica para eliminar el vaho del cristal trasero. Consejo 3: es converniente circular con marchas largas y evitar acelerones, volantazos o frenazos. De esta forma, el coche ganará tracción y no perderá la trayectoria. Recuerda que tu conducción debe ser lo más suave posible.Consejo 4: evita los charcos. Si te encuentras el charco en la autovía y es imposible evitarlo sin poner en riesgo tu conducción, lo que tienes que hacer es frenar en el agua. No intentes evitarlo si es peligroso, simplemente deja que los neumáticos hagan su trabajo y mantén la trayectoria con el volante.Consejo 5: comprueba que la cubierta de tus neumáticos está en buenas condiciones (como mínimo 1,6 mm de dibujo) y sin cortes. En caso de nieve, tendrás que usar cadenas. Es mejor aprender a colocarlas con buen tiempo, sin esperar a encontrarnos en una situación en la que sean imprescindibles. Si sigues estos 5 consejos, el riesgo de accidente disminuirá el mínimo. De todas formas, recuerda que el mejor consejo que puedes seguir es el de ser lo más precavido posible.